En el PLD venció el plazo que dio el Comité Político para el registro de aspirantes presidenciales. El único dirigente de relevancia que acudió al llamado fue Francisco Javier García, pero la precaria participación le quita brillo a una fiesta que luce como el único interesado en la fecha anticipada.
La comisión de arbitraje y unidad, que coordina Lidio Cadet, parece que obtuvo pocos resultados en sus reuniones con los presidenciables. Abel Martínez no acepta la elección fuera de plazo, de hecho, y exige árbitros confiables.
En la misma tesitura estaría Francisco Domínguez Brito, que dijo que no aceptaría participar en una elección fuera de fecha establecida por las leyes. Melanio Paredes, integrante de la comisión, ayer publicó fotos de reuniones con Margarita Cedeño, Francisco Javier García y Charles Mariotti. Por la ropa que visten los comisionados y el espacio que se observa, el encuentro fue en el mismo lugar y día.
De Margarita se sabe que sueña con encabezar la boleta del PLD, pero en cada proceso electoral sus posibilidades se ven más lejos, no solo de encabezar la boleta, además para colocarse la banda presidencial, pues el PLD está cada vez más disminuido y las probabilidades de reconquistar el poder, difíciles.
De Charles se sabe que estaría dispuesto a competir, pero en una fecha distinta a la acordada por el Comité Político, para el primer trimestre de 2026. Lo que se da por hecho en el PLD es que Danilo estaría respaldando a FJG y parece que nadie quiere hacerle el juego al connotado dirigente.
El que tiene la situación más difícil de los presidenciables del PLD es Juan Ariel Jiménez. De niño mimado de Danilo, pasó a la desgracia porque no habría firmado la famosa carta que estampó la mayoría del CP pidiendo a Danilo que continuara en la Presidencia.
De hecho, Jiménez perdió la categoría de vicepresidente, cargo que otorga Medina. Los conocedores de las interioridades del PLD, dicen que el ex ministro de Economía estaría convencido que el adelanto de la escogencia de la candidatura busca perjudicarlo porque su contrato en Harvard termina en junio del próximo año.
Parece que Juan Ariel ya no es el niño mimado del sector influyente del PLD, pero sigue siendo el preferido de los que opinan afuera.