Santo Domingo. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha incluido a la República Dominicana en su lista de países sujetos a nuevos aranceles recíprocos. La medida, anunciada el miércoles por la Casa Blanca, establece un gravamen del 10 % sobre los productos dominicanos que ingresen al mercado estadounidense.
Según el gobierno estadounidense, la decisión busca fortalecer la manufactura interna, aunque también genera preocupaciones sobre inflación y conflictos comerciales.
De acuerdo con el comunicado oficial, estos nuevos aranceles se aplicarán a partir del sábado 5 de abril. La medida también afecta a otros países latinoamericanos, como Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guatemala, Honduras, Perú, Costa Rica y Nicaragua, que enfrentarán la misma tarifa del 10 %.
Sin embargo, países como Venezuela y Nicaragua se verán gravados con tasas más altas, del 15 % y 18 %, respectivamente.
El impacto de estos aranceles en la economía dominicana aún está por determinarse, pero analistas prevén un posible aumento en los costos de exportación y un debilitamiento de la competitividad de los productos locales en el mercado estadounidense.
El secretario del Tesoro lanza advertencia
En respuesta a la reacción del mercado, el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, restó importancia a la relación entre la caída bursátil y la política arancelaria de Trump.
Según Bessent, la volatilidad en Wall Street se debe más a la caída de las acciones tecnológicas que a las tarifas impuestas a las importaciones. “Lo que estamos viendo es una corrección en el sector tecnológico, no necesariamente una reacción a los aranceles”, declaró en una entrevista con Bloomberg TV.
Sin embargo, en una declaración posterior a Fox News, Bessent lanzó una advertencia clara a los socios comerciales de Estados Unidos. El funcionario subrayó que cualquier intento de represalia contra los aranceles impuestos por Trump provocaría una “escalada” en las tensiones comerciales.
“Mi consejo a todos los países ahora mismo es que no tomen represalias. Siéntense, asimílenlo y veamos cómo se desarrolla la situación. Si responden con contramedidas, habrá consecuencias y una escalada mayor”, enfatizó.
Estas palabras han sido interpretadas por analistas como una amenaza directa a los países afectados por los nuevos gravámenes, sugiriendo que cualquier acción de represalia podría derivar en medidas aún más drásticas por parte de la administración Trump.
A pesar de estas declaraciones, la firma de la política arancelaria generó una fuerte reacción en los mercados financieros. El índice S&P 500 cayó casi un 4 % y el Dow Jones perdió 1,100 puntos en la sesión del miércoles por la noche, reflejando la preocupación de los inversores por las repercusiones económicas de estas medidas.
Reacciones y expectativas
Mientras el gobierno estadounidense defiende su política arancelaria como una estrategia para fortalecer su economía, los exportadores dominicanos se enfrentan a un panorama incierto.
La medida podría afectar la competitividad de productos clave como tabaco, cacao y textiles, sectores que dependen en gran medida del acceso al mercado estadounidense.
Las autoridades dominicanas aún no han emitido un comunicado oficial sobre las medidas a tomar en respuesta a esta decisión.
Se espera que el gobierno busque estrategias para mitigar el impacto de estos aranceles y fortalecer la presencia de los productos dominicanos en otros mercados internacionales.