El pasado 27 de febrero asistimos a una «rendición de cuentos sin precedentes» en nuestra historia republicana, como diría el presidente de la República.
Frente a su grupo de correligionarios aplaudidores, el jefe del Ejecutivo dedicó caso tres horas a decir verdades a medias y muchas falacias, sustentadas en un amplio prontuario de manipulaciones estadísticas.
Así, por ejemplo, el presidente exaltó el «notable» crecimiento del PIB del 5.1%, sin entender que el crecimiento, por sí mismo, no significa nada. La expansión de la economía es virtuosa cuando es inclusiva y de base amplia, y se manifiesta en la creación de empleos formales con garantías sociales, salarios dignos y bienestar para todos.
Se vuelve regresivo cuando beneficia solo a unos cuantos, y conspira en favor de la concentración del ingreso y la riqueza, e incrementa los privilegios de los de siempre. Hoy, en la República Dominicana, el crecimiento solo beneficia a una pequeña élite, y sus efectos son limitados o nulos para la mayoría del pueblo. En este gobierno de élite la prosperidad no se comparte, es solo para los amigos.
El presidente afirmó: «Este formidable desempeño de nuestra economía, con una envidiable salud financiera y centrada en la captación de recursos frescos para desarrollar nuevos sectores de vanguardia está generando miles de puestos de trabajo».
Parafraseando a Isabel Allende: «La memoria es traicionera, porque, como el amor, tiene la costumbre de embellecer el presente y olvidarse rápidamente del pasado».
El presidente olvidó que prometió la creación de 1 millón de nuevos empleos. Pues bien, cuando se comparan las cifras del 4º trimestre de 2019 con el mismo periodo de 2024, se demuestra que el jefe del Estado no cumplió.
En dicho periodo, la ocupación aumentó en 334,741 puestos de trabajo, o sea, en 1,827 días la ocupación aumentó en solo 183 nuevas plazas laborales cada día. La mayoría en actividades informales, sin salario mínimo y sin garantías sociales. Los 2,781,541 de ocupados informales contabilizados en el 4º trimestre de 2024 no se han beneficiado del crecimiento económico festejado por el Gobierno.
Este gobierno tampoco ha sido capaz de recuperar el empleo en el servicio doméstico. En el periodo señalado se reporta un déficit de más de 17 mil puestos de trabajo en el servicio doméstico. El aumento incesante del costo de vida ha propiciado que cientos de miles de familias no dispongan de ingresos para contratar apoyo externo para la realización de las tareas del hogar.
Este gobierno ha pauperizado el nivel de vida de la clase media y baja, pero cuando se trata de beneficiar a correligionarios la «mano invisible» es muy generosa.
Y en efecto, en septiembre de 2023 el total de servidores públicos era de 642,704 personas, en tanto que en el mismo mes de 2024 se contabilizaron 684,099 empleados públicos. El número de empleados públicos aumentó 6.4%. El presidente aumentó en 113 nuevos puestos de trabajo cada día la nómina de la administración pública.
En su discurso ante la Asamblea Nacional, el presidente dijo, … gracias a nuestras políticas de empleo, por tercera vez desde el 2022, la tasa de desempleo abierto se colocó en 4.8% a finales de 2024, el menor nivel de la historia excluyendo la anomalía registrada en el segundo trimestre del 2020.
Decir esto es desconocer la realidad económica y social del país. Al parecer los asesores del presidente no le informaron que la desocupación abierta no es la única manifestación de subutilización de la mano de obra.
Hay que recordarle al presidente que, además de las 279,153 personas desempleadas que buscaron trabajo y no encontraron, existen 275,606 hombres y mujeres que dejaron de buscar trabajo, y se encuentran desalentados, debido a que han comprobado que este gobierno de élite no les ofrece oportunidades laborales.
Cuando se agregan los desocupados más los desalentados las cifras confirman que el total de personas sin trabajo aumentó entre el 4to. trimestre de 2019 y el cierre de 2024 en más de 3 mil personas.
El pueblo se cansó y ellos lo saben. Por esta razón tratan de comprar su conciencia, y es así como en diciembre de 2024, a pesar de que el presidente afirmó que la tasa de subalimentación es del 4.6% y que la pobreza extrema afecta solo al 2.4% de las personas, entregaron 5 millones de «La Brisita Navideña» y 10 millones de raciones de almuerzos y cenas navideñas, y cada mes Supérate entrega ayudas monetarias a 1.5 millones de familias, olvidando que, según sus propios datos, la insuficiencia de ingresos solo afecta alrededor de 85 mil familias.
Pero este pueblo conoce «al cojo sentado y al tuerto durmiendo», y no será engañado con estas migajas de un solo día, pues cada día que pasa toma conciencia de que este gobierno se ha olvidado de los pobres y solo gobierna para las élites y sus amigos.