La colección Liza Cosmetics cuenta con ocho tonos descritos como veganos y libres de crueldad animal
Por pasión al maquillaje y a la moda, hace cinco años que Liza Blanco emprendió con Beauty Studio, proyecto que le otorgó la confianza necesaria para dar también este nuevo paso con el lanzamiento de su línea de labiales Liza Cosmetics.
Aunque conoce ese miedo y sustico que dan los inicios de un proyecto, su determinación es firme al igual que su confianza en Dios. “Este es un proyecto que tengo más de un año y medio pensando. Son meses largos de trabajo y tengo que agradecer a mi esposo Jhoel López, que no me ha dejado sola en esto”, aseguró.
Selección de tonalidades
Su colección cuenta con ocho tonos, por lo que resaltó la importancia de elegir los colores adecuados que resalten la esencia de cada mujer.
“Escogí colores que se puedan usar en todo tipo de piel… están minuciosamente escogidos para que puedan lucirlos con confianza”. Además, destacó que estos productos son completamente veganos y libres de crueldad animal.
Liza continuó hablando sobre cómo cada tono de su colección cuenta una historia y ofrece a sus usuarias la oportunidad de reflexionar sobre cómo se sienten en diferentes momentos. “Cuando yo veo los colores, me pregunto: ¿de qué manera me puedo identificar?”, comentó Liza, por lo que señaló la importancia de los tonos en su vida diaria.
El color rojo, por ejemplo, tiene un significado especial para ella. “Hay días en los que no me siento de muy buen ánimo y pienso: ‘¿cómo puedo levantar esa emoción?’”, sostiene, y añade que un labial rojo puede ser la respuesta para resaltar su confianza en esos momentos. Actualmente, su labial favorito es el que llamó “Liza White”, porque su esposo en ocasiones de cariño le llama así.
El diseño de la colección
En una interacción con este diario, la comunicadora reveló que su autoexigencia fue un factor clave en la elaboración de su diseño. “Fui muy exigente conmigo misma. Me imagino que si fuera la consumidora, lo que vería de entrada tendría que impactarme”, compartió Liza.
El manejar el estrés que acompaña al proceso creativo no fue una tarea sencilla para ella. “Pruebas y pruebas, decir ‘no me gusta’, ‘siento que no se seca muy rápido’”, manifestó mientras describía su proceso de evaluación.
Asimismo, hizo énfasis en la importancia de los detalles. “Quería una caja que se viera personalizada, bien trabajada. El olor para mí también es muy importante”, explicó, puntualizando que el aroma de cada uno de los colores de su colección sería clave para la experiencia del usuario.